Visto que acá el invierno esta en su apogeo se nos ocurrió que era buena idea darle uso a todos los limones que el árbol del jardín nos regalaba. El primer plato elegido para tal cosa fue una tarta de limones australes con chocolate y sin gluten.

Los ingredientes son:

  • Para la base:

    • 125 g de maizena.
    • 25 g de cacao en polvo.
    • 75 g de mantequilla
    • 50 g de azúcar en polvo
    • 1 huevo
  • Para el relleno:
    • 4 huevos
    • 200 ml de zumo de limón
    • 200 g de azúcar
    • 15 g de maizena
    • Para decorar, chocolate negro rallado.

La preparación:

  1. Empezamos haciendo la base. Mezclamos todo con una cuchara. La mantequilla la dejamos ablandar fuera de la nevera, y el huevo también lo necesitaremos a temperatura ambiente.
  2. Colocamos la mezcla en el molde y dejamos enfriar unos 20 minutos en la nevera.
  3. Tras dejar enfriar, la metemos al horno a 200ºC unos 5 minutos. Con estas cantidades la masa será bastante finita y si calentamos más tiempo, se quemará todo. Si nuestra bandeja es muy pequeña y vemos que la masa queda gruesa, podemos calentar un poco más (unos 10 minutos).
  4. Aprovechamos esa media hora para ir preparando el relleno: mezclamos los ingredientes y calentamos la mezcla lentamente hasta ebullición, removiendo constantemente para evitar que se pegue.
  5. Pasamos el relleno aún caliente por la batidora y vertimos/extendemos sobre la base.
  6. Rallamos chocolate negro sobre la mezcla, a nuestro gusto, que es puramente ornamental.
  7. Horneamos a 180 ºC durante 10 minutos. Igual que con la base, si nuestra bandeja fuera pequeña y la tarta ya quedó muy gruesa, podemos hornear unos minutos más.
  8. Dejamos enfriar antes de servir.

En total, preparar esta tarta nos llevará menos de una hora. Esta receta es una adaptación de otra que vimos en Directo al Paladar, modificada para hacerla sin gluten (y ajustando los tiempos de cocción y horneado).

La foto:

Tarta de limones australes, con chocolate y sin gluten

Tarta de limones con chocolate, mate, libros electrónicos y los sofás junto a la chimenea.