Leemos en Telegraph (via Pere)

From next year olive oil “presented at a restaurant table” must be in pre-packaged, factory bottles with a tamper-proof dispensing nozzle and labelling in line with EU industrial standards.

The use of classic, refillable glass jugs or glazed terracotta dipping bowls and the choice of a restaurateur to buy olive oil from a small artisan producer or family business will be outlawed.

En la que el lobby de grandes productores aplasta a los pequeños productores. Pasó con los lacteos y con los licores que se hacían en casa (en esas regiones que tenían tradición de tal cosa)… y el aceite de oliva mueve muchos millones como para que nadie intentara distorsionar (más aún) el mercado a su favor.