Ad Astra Errans

Tuve muchos nombres que ya nadie recuerda

Ancho de banda ilimitado (*)

La viñeta es de Geeks are sexy pero yo la vi en La aldea irreductible, en un post que os hará entender porqué tengo tantas ganas de que Amazon comience a operar la semana que viene, todo y que la mierda de ley española no les deje dar un servicio óptimo. Casa del libro se merece un par de catástrofes (o tres). Lo digo de verdad. (Y quizá algún día os cuente por qué lo digo.)

Ayer coincidimos con Gonzalo y ya caída la noche, entre Brabante doble y Brabante triple, vino a acuñar una suerte de discurso nexusiano que ha plasmado en una propuesta de epitafio que podría bien ser una oda a la renovación tecnológica:

“Yo… he visto cosas que vosotros no creeríais: convocar reuniones por fax, escribir a máquina y hacer las copias con papel carbón, pedir una conferencia a una operadora. He visto a los estudiantes hacer cola para entregar tarjetas perforadas en las Puertas del Centro de Cálculo de la Autónoma. Todos esos momentos se perderán… en el tiempo… como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir”

Si es que la tecnología avanza a un ritmo que pa qué. Yo he visto teléfonos Airtel un sábado de 2011…