Ad Astra Errans

Tuve muchos nombres que ya nadie recuerda

Dicen los agoreros que lo del emprendimiento es una burbuja. Pero son mentiras, malditas mentiras; lástima que no haya cintas de vídeo. Ni es una burbuja ni es un concepto (ab)usado. Se habla mucho de emprendedores porque hay muchos emprendedores. Si no fuera así, ¿cómo iba a celebrarse el próximo domingo una carrera masiva de emprendedores patrocinada por El Corte Inglés, eh, eh? Queda demostrado que es que emprendedores hay muchos. Lo que no me queda claro es si van a hacer entrevistas para elucidar quién de los inscritos realmente se está batiendo el cobre para sacar adelante su proyecto y quién tan sólo dice ser CEO de mi culo en Linkedin. (Pista: este segundo perfil abunda mucho más.)

Cuenta Tim Harford en una conversación ficticia (pero no demasiado) con su hija, que:

The economist Andrew Oswald reckons that unemployment is positively correlated with home ownership. That may be something to do with people struggling to move to where the jobs are, or more likely, the fact that every spare penny of investment capital is sucked into the housing market rather than being invested in new businesses.

Creía que mi frase preferida iba a ser la de «anyone with any sense was priced out of the housing market», o lo que es lo mismo: que sólo los insensatos (o los necios) compraron vivienda los últimos años pre-burbuja, pero preferí centrarme en la correlación desempleo-vivienda en propiedad porque me recordó que incluso en la Biblia, con cuya lógica y seguidores tento escasísimos puntos de encuentro, se castiga eso de enterrar el dinero en lugar de invertirlo. Y no olvidemos que la otra posibilidad es que las hipotecas te impidan desplazarte por el mundo.