Como todo el mundo está a tope con Juego de Tronos, yo no hago sino recordar una saga de libros que me leí hace ya muchos años y de la cual guardo un buen recuerdo, aparte del recuerdo de la historia acerca de cómo conseguí esos libros descatalogados hacía años, que en su día era algo bastante complejo y no me apetece contar.

Es la saga de Stormbringer de Michael Moorcock, que primero conocimos por el juego de rol que tengo aquí en la mesa y al que pretendíamos jugar con algunos amigos hace un par de años, recién llegado yo a la primeavera madrileña, pero… pues eso, el verano se nos echó encima y al final nos quedamos con la campaña construida y los personajes a estrenar.

«Ésta es la historia de Elric antes de que fuera llamado Asesino de Mujeres, antes del colapso final de Melniboné. Ésta es la historia de la rivalidad con su primo Yyrkoon y del amor por su prima Cymoril, antes de que esa rivalidad y ese amor provocaran el incendio de Imrryr, la Ciudad de ensueño, saqueada por las hordas de los Reinos Jóvenes. Ésta es la historia de las dos espadas negras. La Tormentosa y la Enlutada, de cómo fueron descubiertas y del papel que jugaron en el destino de Elric y de Melniboné, un destino que iba a conformar otro mayor: el del propio mundo. Ésta es la historia de cuando Elric era el rey, el jefe máximo de los dragones, las flotas y de todos los componentes de la raza semihumana que había regido el mundo durante diez mil años.

Ésta es la historia de Melniboné, la isla del Dragón. Es una historia de tragedias, de monstruosas emociones y de elevadas ambiciones. Una historia de brujerías, traiciones y altos ideales, de agonías y tremendos placeres, de amores amargos y dulces odios. Ésta es la historia de Elric de Melniboné, gran parte de la cual sólo recordaría el propio Elric en sus pesadillas.»

Así comienza la Crónica de la espada negra, primer libro de la recientemente reeditada saga de Elric. Pero comprar los libros en Generación X no tiene ni la mitad de la mitad de la gracia que tuvo lo mío. Pero ésa, queridos, es otra historia.

Y todo aquel que no afirme que Tormentosa y Enlutada son dos traducciones atroces para Stormbringer y Mournblade, no tiene sentimientos.