Nuestros amigos de Zemos98 dan la bienvenida al año celebrando el día del dominio público:

¿Y qué se celebra el día del dominio público? Pues se celebra que las creaciones de esas personas pasan al procomún, pasan a ser de todas las personas y sus derechos de explotación, si tienes acceso al original no mediado por una editorial posterior que haya generado sus derechos “conexos”, quedan extinguidos. ¿Y eso es motivo de celebración? Pues habrá gente que piense que está siendo expropiada una “propiedad” muy importante, pero para muchas otras personas, entre las que nos incluimos, es motivo de celebración y sobre todo de descubrimiento de obras y creaciones sepultadas por el peso de la Historia.

El argumento es bueno. Llevémoslo más allá. En estos días inciertos en que hasta los más numerófobos han aprendido cómo funciona el interés compuesto, ¿cuántas obras no serían libres, cuántas no serían descubiertas con más fluidez y escaparían al peso de la historia (con h pequeña) si todo lo que creamos y publicamos fuera liberado bajo dominio público?

El dominio público mira al futuro, y el día del dominio público es todos los días. Es importante rescatar el pasado. Es más importante liberar y construir las bases del dominio público futuro sobre el que apuntalaremos las libertades del mañana.

Para ponerlo en paráfrasis: el dominio público es una arma cargada de futuro. Y el día del dominio público es todos los días. Libera tus obras.