No me pregunten cómo he llegado a La Razón, pero veo una crónica desde Buenos Aires acerca de las últimas elecciones y no salgo de la perplejidad:

La contundente victoria en el distrito de la provincia de Buenos Aires del partido opositor Frente Renovador –que lidera Sergio Massa, peronista y ex jefe de Gabinete de Cristina Fernández– con más del 40% de los votos demuestra que una importante porción del país disiente de las políticas del kirchnerismo, y que ha decidido enviarle un contundente mensaje de cambio al Gobierno.

Así que en 2013, que el ex-jefe de Gabinete de la actual presidenta, que además se define como peronista, gane unas elecciones locales representa la posibilidad del cambio. Visto así, lo de Cháves y Griñán terminará pareciéndonos revolucionario.