Pasando del diagnóstico a la búsqueda de soluciones, Daniel Lacalle propone una serie de reformas para dar recortes sin recurrir a rescate externo. Me quedo con ésta:

Que los políticos cobren un 50% de su sueldo en bonos del Estado

Se habla mucho del problema Principal-Agente y de cómo los políticos no tienen los mismos intereses que aquellos que los eligen, y que tan pronto son elegidos estos dos ejes difieren cada vez más. Aunque fuera tan sólo porque de esta forma el objetivo sería dejar un sistema capaz de sostenerse los 10 años necesarios para cobrar hasta el último euro, ya podría valer la idea probarlo.

¿Se podría incluir en ese barco a los funcionarios? Desde luego no a los que tienen salarios más ajustados, pero sí a los que tienen sueldos enormes y puestos de altísima responsabilidad.