Belén Gopegui en Rebelión publica un artículo que me ha gustado y del que saco aquí una frase:

– ¿Entonces, qué es lo que se podría escribir ahora?

Mi pregunta es ¿cómo decir que la carta está a la vista sin señalarla, cómo explicar el efecto de lo inadvertido sin, al explicarlo, volverlo ya advertido, diferente? Lo que a la hora de escribir sería: ¿Cómo contar que estamos siendo contados, que no nos pertenecemos, sin que esta historia también nos la cuenten de antemano?

Esa imposibilidad de hablar del cambio sin prevenir al sistema (y que el cambio se vea frenado) me ha parecido como un corolario bien traído de Theodor Adorno y su visión de la estética revoluciaria, que ya hemos vinculado a la banalidad.