Ad Astra Errans

Tuve muchos nombres que ya nadie recuerda

Periodismo de datos, versión Batman y Robin

Cuando lo de Nate Silver, el periodigno medio eh!pañol se puso muy pesado reivindicando el rol de la profesión, el futuro de la información seria y de calidad, y cómo la sociedad necesita informantes con título y licencia oficial respaldados por grandes cabeceras, y todo eso. Todo bajo el nuevo mantra vende humos de el periodismo de datos, porque ahora con el periodismo de datos y el Big Daoh wait!

Pero entonces cuando tienen la ocasión de hacer valer su papel de informantes profesionales, de analistas serios a los que no se les escapa una en materia (en este caso, política electoral, al hilo de la pasada elección europea), llega el bluff clamoroso. Ninguna encuesta que vieran publicada antes vio venir el resultado sorprendente de algunos partidos, pero después todos tienen teorías para justificarlo.

Periodismo LOL.

Ningún periodista se mojó y dijo «este partido va a sacar mucho más de lo que dicen las encuestas». Ninguno significa ninguno. Cero. Nadie. Pero eso no les impedirá narrar las bondades del big data ciento y una veces más. Qué siga la fiesta.

UEFA

Leo en El País acerca de las sanciones que la UEFA está cursando contra diversos clubs de fútbol europeos:

La normativa establece que los clubes no pueden sumar más de 45 millones de pérdidas en las dos últimas temporadas a menos que se acredite que responden a una mejora de las infraestructuras.

Dado el caso de un gestor no propietario de un club endeudado y sin visos de volver a números negros, ¿qué es lo que está incitando esta normativa? Exacto: que se acometa una inversión enorme en infraestructuras que permita evadir la sanción y seguir huyendo hacia adelante.

La UEFA es una de esas autoridades autoproclamadas que se arrojan para sí todo el control del mercado del fútbol en el ámbito continental. Tiene sus propias normas y hasta sus propios tribunales deportivos, una suerte de justicia paralela en la que se dirimen las cosas sin tener que acudir a la via tradicional.

Diseñar normas para regir a las personas jurídicas es harto complicado (pues a menudo no existe más sanción que la económica, como bien explicó Bruce Schneier en Liars & Outliers), y la UEFA seguramente tiene un largo aprendizaje por delante. En este caso concreto, una mala solución que pretende aumentar la competitividad de los clubs con menor financiación puede tener consecuencias disparatadas, como una nueva burbuja de infraestructuras deportivas dentro de los afectados por la misma.

Imposible no mencionar que en los últimos meses Real Madrid y Barcelona han anunciado inversiones millonarias en nuevos estadios.