Ad Astra Errans

Tuve muchos nombres que ya nadie recuerda

Dicen los agoreros que lo del emprendimiento es una burbuja. Pero son mentiras, malditas mentiras; lástima que no haya cintas de vídeo. Ni es una burbuja ni es un concepto (ab)usado. Se habla mucho de emprendedores porque hay muchos emprendedores. Si no fuera así, ¿cómo iba a celebrarse el próximo domingo una carrera masiva de emprendedores patrocinada por El Corte Inglés, eh, eh? Queda demostrado que es que emprendedores hay muchos. Lo que no me queda claro es si van a hacer entrevistas para elucidar quién de los inscritos realmente se está batiendo el cobre para sacar adelante su proyecto y quién tan sólo dice ser CEO de mi culo en Linkedin. (Pista: este segundo perfil abunda mucho más.)

En un universo donde Jules Verne es Julio Verne, en el que Karl Marx es Carlos Marx y cuando a Lev Tolstoi se le llama León Tolstói (con tildes y todo), está claro que el hecho de que George Martin siga siendo George Martin se debe a que Jorge Martín es un nombre que carece de todo glamour. A eso y a que las cosas en inglés siempre suenan mucho más especiales cuando no sabemos inglés. Aguachugüéi. Y aserejé; o algo parecido.