Ad Astra Errans

Tuve muchos nombres que ya nadie recuerda

Pasando del diagnóstico a la búsqueda de soluciones, Daniel Lacalle propone una serie de reformas para dar recortes sin recurrir a rescate externo. Me quedo con ésta:

Que los políticos cobren un 50% de su sueldo en bonos del Estado

Se habla mucho del problema Principal-Agente y de cómo los políticos no tienen los mismos intereses que aquellos que los eligen, y que tan pronto son elegidos estos dos ejes difieren cada vez más. Aunque fuera tan sólo porque de esta forma el objetivo sería dejar un sistema capaz de sostenerse los 10 años necesarios para cobrar hasta el último euro, ya podría valer la idea probarlo.

¿Se podría incluir en ese barco a los funcionarios? Desde luego no a los que tienen salarios más ajustados, pero sí a los que tienen sueldos enormes y puestos de altísima responsabilidad.

Una tira reciente en PhD Comics:

Ilustra mucho del desarrollo curricular que hemos visto demasiado, con personas impostando idiomas, experiencia y conocimientos a golpe de ratón. Pero claro, si el (ya ex-)CEO de Yahoo! puede ganar su puesto de trabajo mintiendo (casi lógico, viendo la oferta realizada al nuevo CEO, Marissa Meyer, ex-Googler con la que Yahoo! pretende volver a por sus fueros), cómo no van a intentarlo los demás.

Lo que sucede es que no basta con mentir, hay que mentir de forma verosímil, hay que mentir «dentro de nuestras posibilidades» (por parafrasear el aforismo de moda).

What if es la última maravilla parida en ese rincón fantástico de la web que es Xkcd. Un post a la semana donde Randall responde a alguna de las curiosas preguntas que recibe razonando científicamente la respuesta y con su estilo inconfundible. Si te gustan sus tiras, si te gusta su blog, What if es una fuente garantizada.

Esta semana, ¿Y si Yoda empleara su fuerza para producir energía eléctrica? (Yoda, pobre, es continua fuente de chistes.)

Paguen justos por pecadores, la subida de impuestos no ha gustado a (casi) nadie, y me incluyo entre los descontentos, por mótivos eminentemente prácticos: subir los impuestos es un suicidio.

De lo más divertido de todo esto ha sido ver a personas que se autodefinen «de izquierdas» y que llevan un año y pico yendo a todas las manis habidas (e irán próximamente a todas las por haber) para pedir más Estado (más pensiones, más funcionarios, etc.) criticando enardecidamente la subida del IVA y la del IRPF. Vaya, de repente descubren que son de izquierdas para las maduras, pero no para las duras. Más Estado es más Estado: y éste se sostiene con impuestos.

¿Por qué se quejan? Quizá porque mola mucho que los demás («los ricos», «los empresarios», etc.) paguen más impuestos, para que podamos tener nuestra opo y nuestra vida gratis. Pero nada es gratis, queridos, nada es gratis.

Conclusión:

corporate APIs are good for the corporations that own them, and bad for everyone else. I would be reluctant to develop on any corporate API unless I was prepared to have my work completely deleted or obviated or usurped by the platform vendor. You really don’t have any power. However it’s impossible to avoid them. But try to. And don’t be a crybaby when you get hurt.

Eventually the bubble will burst, and then we’ll build on whatever open APIs we have, and the corporate APIs will explode along with the bubble. It has to happen, it always does. Until then, be smart.