Ad Astra Errans

Tuve muchos nombres que ya nadie recuerda

En mi experiencia en el último mes, 4 de cada 5 veces que quiero dejar un comentario en un blog de WordPress.com lo dejo sin escribir por no iniciar sesión. Sé que su sistema reconocerá mi e-mail y me pedirá que me loguee, y me da pereza tener que iniciar sesión. (Y no, no voy a iniciar sesión sólo para eso.)

Hoy me ha pasado ya dos veces, uno en el blog de May y otro ahora mismo en el blog de Pseudópodo. Una pena, pero son las consecuencias de que Automattic también tenga tics de empresa «grande».

¿Cómo jode Automattic a sus usuarios? Reduciendo su capacidad para generar conversación en torno a sus blogs.

Wikipedia:

Se rechazan aquellos aspectos de la realidad que se consideran desagradables. El individuo se enfrenta a conflictos emocionales y amenazas de origen interno o externo negándose a reconocer algunos aspectos dolorosos de la realidad externa o de las experiencias subjetivas que son manifiestos para los demás. El término negación psicótica se emplea cuando hay una total afectación de la capacidad para captar la realidad. Ejemplo: Fumar provoca cáncer, pero la persona lo niega e incluso estima que es favorable para su salud porque le resulta placentero.

Idea de negocio. Existe un ámbito no cubierto por la amplia (y creciente) oferta editorial: el de la autoayuda para los traumatizados por el dospuntocero. Desde mi posición de pionero presento la primera colección de libros destinada a tal efecto, y además regalo los títulos (los libros están sin escribir, pero próximamente podrán leerlos, si es que a alguien le interesa algo más que el título):

  • El bloguero del feed oxidado
  • ¿Quién se ha llevado mis followers?
  • Es fácil dejar de likear, si sabes cómo

Estos son sólo los tres primeros títulos, pensados a imagen y paráfrasis de otros superventas del género, para intentar subirnos a la cola del cometa. Si tienen más candidatos, abiertos están los comentarios. Que es viernes y eso es buena cosa.

Tan cierto:

Of all the noises that my children will not understand, the one that is nearest to my heart is not from a song or a television show or a jingle. It’s the sound of a modem connecting with another modem across the repurposed telephone infrastructure. It was the noise of being part of the beginning of the Internet.

Yo recuerdo tapar el módem con cualquier cosa (trapos, camisetas) para que no se oyera demasiado al conectar en mitad de la noche, y así no despertar a nadie. Otro tiempo, otra vida.

[Dedicado a Michel, porque sin su comentario este enlace habría quedado para siempre almacenado en mi la intimidad de mis marcadores.]