Ad Astra Errans

Tuve muchos nombres que ya nadie recuerda

Jaima solar hecha realidad

La foto de arriba es la jaima solar que ha desarrollado el ejército de los Estados Unidos. Se parece mucho a la conceptualizada por Sterling en Islas en la red y al prototipo que inspirándonos en Sterling desarrollamos hace un tiempo, aunque el proyecto no saliera adelante.

Apareció en mi lector de feeds porque la comentan en Armed with Science, ahí lo dejan claro:

The concept is simple — flexible solar cells affixed to a sun shelter then connected to a system of storage batteries.

Easy.

Hoy es uno de esos días en que la blogosfera tecnológica sobrecoge de aburrimiento, ya saben, por la dimisión del ex-consejero delegado de Apple, Steve Jobs. ¡Qué le vamos a hacer, no puedo compartir el tono ñoño de la mayoría de post que no he leído porque sólo de leer los melosos «gracias, Steve» ya notaba subir la glucosa en sangre. ¿Steve? ¡Steve? Qué manía por acercarse mediante el lenguaje a personajes de los que uno no podría estar más alejado. Y no, no dudo que el kioskero, el encantador de serpientes, ese hombre pegado a un turtleneck (eh, también parece tener muchos nombres que ya nadie recuerda), sea todo un líder (no sé sí es capaz de ser más listo que todos los ecologistas sin siquiera saberlo, pero bueno). En todo caso, pero recelo (y mucho) de los acólitos que adoran no sus logros sino su éxito como quien dice «cómo mola 50 Cent» pensando en armas, coches de lujo y tías buenas.

Tiras que se hacen realidad, más o menos, porque Randall al final no se enteró usando servicios web de moda, sino… IRC. ¡Ah, qué clasico!:

As many people have pointed out, my comic about tweets outrunning seismic waves seems to have been widely verified in yesterday’s earthquake:

http://www.hollywoodreporter.com/news/earthquake-twitter-users-learned-tremors-226481

It’s always nice to see real-life confirmation of your calculations! The quake started in Virginia at 13:51:04 EST, where most of my family lives.  Texts from my brother in Charlottesville (25 miles from the epicenter) were slowed down by the spike in cell traffic, but I got an IRC message from my brother in Newport News, VA at 13:52:09. Based on USArray/EarthScope detector readings posted at Bad Astronomy, his message overtook the seismic waves outside Philadelphia, and reached New England over a minute before the quake was felt there.

Me debí perder esa tira, por cierto.

Interesante proyecto esta receta de cerveza libre con la que, paradójicamente, encontramos que:

FREE BEER is a beer which is free in the sense of freedom, not in the sense of free beer.

¿Qué pensará Stallman de semejante galimatías?

Free Beer

Editaron un libro que se puede uno bajar libremente en PDF o comprar en papel. En todo esto sólo hecho de menos que no fueran más valientes con la licencia, escogiendo algo como FDL, que es equivalente en la práctica a atribución-compartir igual de CC, que es lo que escogieron, pero tiene un trasfondo completamente opuesto). O quizá podían, incluso, haber optado por el dominio público; ya digo, es lo único que no me ha gustado de algo que, por lo demás, parece un planazo.

Si pensaban que su RSC iba a limpiar fácilmente su imagen, no se apresuren.

“When people see an ad with two opposing motivations, as when a brand known for self-enhancement promotes a CSR message, something doesn’t feel right. Consumers sense a disfluency or a motivational conflict between the brand’s self-aggrandizing ethos and its selfless CSR message that results in distrust and less favorable appraisals. This experience occurs rather spontaneously without any conscious deliberation on the merits of the CSR argument.”

Oh, las molestas disonancias cognitivas que usamos para justificarnos hacen su entrada por todo lo alto. Y mientras no impidan que compres el producto, quizá no haya problema, pero parece que los publicistas están teniendo un problema con la puesta en valor de la RSC de sus clientes más polémicos.

A forthcoming Journal of Consumer Research study claims that when brands exhibit inconsistencies, consumers find it hard to swallow proclamations of social responsibility.