Ad Astra Errans

Tuve muchos nombres que ya nadie recuerda

En Overthinking It comparan a George Martin con Raymond Chandler, de quien nada sé pero al que describen como un jefazo de la novela negra de mediados del siglo pasado. Chandler publicó en The Atlantic, ya en 1944, un artículo en el que explicaba cómo (en qué mundo) ambientar debidamente una novela negra:

The realist in murder writes of a world in which gangsters can rule nations and almost rule cities, in which hotels and apartment houses and celebrated restaurants are owned by men who made their money out of brothels, in which a screen star can be the fingerman for a mob, and the nice man down the hall is a boss of the numbers racket; a world where a judge with a cellar full of bootleg liquor can send a man to jail for having a pint in his pocket, where the mayor of your town may have condoned murder as an instrument of moneymaking, where no man can walk down a dark street in safety because law and order are things we talk about but refrain from practising; a world where you may witness a hold-up in broad daylight and see who did it, but you will fade quickly back into the crowd rather than tell anyone, because the hold-up men may have friends with long guns, or the police may not like your testimony, and in any case the shyster for the defense will be allowed to abuse and vilify you in open court, before a jury of selected morons, without any but the most perfunctory interference from a political judge.

En el blog continúan ya hablando de los siete reinos y la situación en Desembarco del Rey:

Chandler generally wrote about Los Angeles, a place that was all wealth, glamor, and respectability on the surface: millionaires, movies stars, fancy nightclubs, etc. But under the surface, everything is corrupt. That’s King’s Landing. The place is supposedly the heart of The Realm, the crown jewel of civilization. But the King’s closest adviser runs a brothel. His wife is sleeping with her brother. The top knight is a sociopath who beheads horses in public. The whole government is secretly up to its eyeballs in debt. And the King himself is kind of a dick. Everybody has secrets, everybody’s plotting, everybody’s spying. King’s Landing may be a medieval fantasy realm, but it might as well be some starkly lit black and white maze of menacing alleyways.

¿No es encantador? Si no leyeron los libros y puesto que hay una serie de la que seguro le han contado todo, tampoco voy a pedir disculpas por el minimísimo spoiler.

Una noticia inquietante sobre rodajas de limón:

¿Cuántas veces le han servido una rodaja de limón reseca en la paella o en la decoración de un cocktail o de un postre? Es algo natural, ya que, cuando se producen las clásicas aglomeraciones de banquetes o, habitualmente, en verano, las rodajas suelen llevar cortadas varias horas y sufren el pardeamiento y/o deshidratación, lo que arruina su aspecto, sabor y calidad.

El Centro Nacional de Tecnología Alimentaria (CNTA) ha logrado, tras una investigación de dos años, desarrollar que el limón cortado y envasado se mantenga inalterable durante seis meses a temperatura ambiente y hasta año y medio en refrigeración.

You’re getting it wrong. Se trata de poner limón fresco (si puede ser, recién cogido), no de poner limón de hace un año y medio que parece recién cogido. Esto está casi al nivel de las hamburguesas incorruptas, que aunque no sean de mala calidad ni sean incorruptas por lo que la gente suele decir no deja de ser un ni son malas ni son incorruptas por est y quedan deshidratadas y que, aunque se use con fines malintencionados,.

Hoy tenemos una receta de tartare de salmón que en su día probé gracias a Juanto (que es también el que me la pasó). Seguro que esto en japonés tiene otro nombre, de hecho seguro que tiene un nombre, pero lo desconozco y no se me ocurre otro.

El plato consiste en salmón crudo al que añadimos salsas (soja, agridulce picante) y una gota de aceite de sésamo. Adicionalmente añadimos semillas de sésamo recién tostadas.

Antes de prepararlo necesitaremos chequear los ingredientes: salmón, salsa agridulce picante, wasabi, aceite de sésamo y semillas de sésamo, salsa de soja y cayena. Si tenemos de todo ya podemos comenzar con el procedure de preparación.

  1. Cortar los pedazos pequeños (como de 1 cm3) de salmón crudo teniendo cuidado con las espinas. Ponerlos en un recipiente. Unos 300 gramos para dos personas está bien.
  2. Añadir un poco de salsa agridulce picante de las que también llevan piña y aceite de sésamo. Opcionalmente (pero recomendado) se puede añadir wasabi.
  3. En un recipiente añadir semillas de sésamo y calentarlas con mucho cuidado, porque se quema con facilidad. Así que hay que moverlo de forma continua para que no se queme. No os preocupéis que en apenas un par de minutos está listo y ya lo podemos añadir al salmón.
  4. Opcionalmente se le puede añadir salsa de soja para que esté más salado y si lo queremos bastante picante una cayena.
  5. Aunque la soja y el wasabi lo conservan durante un par de días, se recomienda tomar en cuanto echamos el sésamo caliente, para que esté bien crujiente. Además, si lo preparamos con varias horas de antelación la mezcla de sabores dejará de apreciarse al embeberse el salmón del aceite de sésamo, que dominará el sabor.

(Y no hay foto porque no me lo curro suficiente, sólo tomé una y me salió movida.)

Cuenta Tim Harford en una conversación ficticia (pero no demasiado) con su hija, que:

The economist Andrew Oswald reckons that unemployment is positively correlated with home ownership. That may be something to do with people struggling to move to where the jobs are, or more likely, the fact that every spare penny of investment capital is sucked into the housing market rather than being invested in new businesses.

Creía que mi frase preferida iba a ser la de «anyone with any sense was priced out of the housing market», o lo que es lo mismo: que sólo los insensatos (o los necios) compraron vivienda los últimos años pre-burbuja, pero preferí centrarme en la correlación desempleo-vivienda en propiedad porque me recordó que incluso en la Biblia, con cuya lógica y seguidores tento escasísimos puntos de encuentro, se castiga eso de enterrar el dinero en lugar de invertirlo. Y no olvidemos que la otra posibilidad es que las hipotecas te impidan desplazarte por el mundo.