Leo tracias al blog de RaveN la columna que en el panfleto de cultura (más bien banalidad) de El País publica Alex de la Iglesia.

La columna parece haber sido recogida con júbilo por el público. Que me aspen, ¿por qué ha sido así? De la Iglesia juega el rol de poli bueno frente al discurso de Enrique González Macho.

Pero lo hace insultando a la primera ocasión:

«Internet no es tan sólo un nido de piratas»

El daño va implícito: Internet es, de entrada, un nido de piratas. Y luego debatiremos qué otras cosas es. Camino de ese debate continúa:

¿cuál es la oferta legal? Prácticamente nula

Una vez más, el daño va implícito: lo que hacemos en la Red es ilegal. Lo sé, lo sé, él afirma otra cosa, pero la manipulación del mensaje empieza por inducir al otro a pensar cosas de cuya pronunciación nunca podrán acusarnos. La regla del pulgar dice que si no hay nada legal, todo lo que tenemos delante es ilegal. Easy.

Insultante lo de este señor, pero que la columnita de marras sea recogida con júbilo no deja de ser sorprendente. Este señor se dedica en unos pocos párrafos a tirar por el suelo la lucha del p2p y de toda una década en favor de un modelo donde todo lo negativo (piratas, ilegal) esté limitado y lo único que te quedan son corralitos de pago, que al final es lo único que parece legal a ojos del sucesor de Sinde al frente del sindicato del cine.

No tengo nada contra los servicios de pago, como resulta obvio. Tengo todo en contra de quienes no tienen otra forma de hacer negocio que eliminar la competencia mediante el matonismo de los monopolios concedidos por el Estado.

¿Hay motivos para celebrar estas declaraciones? En absoluto, no han rectificado en nada sus pretensiones.

Shame! Menos mal que mientras en la Red haya neutralidad, son posibles las alternativas.